mujer de 60 - Un viaje de afuera hacia adentro

Publicado por el 22 julio, 2011 - 3 comentarios
Categorias : mujer de 60 , Viajes | Tags : , , , ,

TEMA DEL DIA. Viajes: Convivencia con Amigas

El primer viaje con amigas lo hice a los 17. De ésto ya hace tanto tiempo, algunas mujeredemiedad van a poder entender que en aquella época mamá me haya llevado a la modista para que me preparara… un tailleur nuevo, escocés, que traía una boina haciendo juego. Como para que me sintiera francesa antes de subirme al avión. Yo no sabía nada de hoteles ni de media pensión, ni de Europa ni de Medio Oriente. Todo éso y mucho más lo aprendí durante los dos meses y medio que duró el recorrido. Casi ochenta días de viaje que me enseñaron a mirar para todos lados y despabilarme . Y vaya si descubrí qué distinto comportamiento llegan a tener seis mujeres jóvenes, por más amigas que sean y por más educación parecida que hayan recibido.

Fuente Imagen: javiolgaporelmundo.blogspot.com

Con mi despiste ambulante, hasta entonces no me había dado cuenta de mi ineptitud para hacerme cargo de mis propias cosas: no sabía coserme un botón ni lavarme una camisa. Nunca, pero NUNCA, me había molestado dejar una pila de toallas mojadas sobre la cama y un plato de comida en el piso. Yo cerraba la puerta de casa y chau, a la calle. Sin embargo a pocos días de empezar el viaje, mi célebre intuición escorpiana puso luz amarilla en el cuarto de hotel de Madrid, cuando vi que Claudia, Corina y Maricel colgaban a secar su ropa en una cuerda que habían llevado en el equipaje… y que Estela planchaba dos polleras mientras yo, fumando, escuchaba música con las piernas en alto. Después descubrí qué fácilmente se malhumoraba Elenita y cómo ponía distancia. Le costaba compartir el dormitorio con otra pero no tenía chance de dormir sola porque todas las habitaciones eran dobles. Yo nunca había conocido a una persona tan quisquillosa, y eso que llevaba veraneos compartiendo cuarto con seis o siete amigas… Pero Elenita tenía la horrible costumbre de ofenderse si hablabas de las notas del colegio, de los desafinados, de los petisos, de los dormilones, de los pecosos, de los curas, de los friolentos… ¡¿QUÉ HACER CON ELLA?!  Nos sacaba de quicio, pero tratábamos de disimularlo. Qué fiaca. Aunque a mí me enervaba mucho más la costumbre que tenían algunas de las chicas de poner la foto de sus novios en la ventana del autobús turístico para que no se perdieran nada de lo que estábamos conociendo, ¡pobres, ellos en Argentina y nosotras cruzando dos continentes! Era un espectáculo verlas, de verdad. Yo ni me acordaba de mi novio entre tanto bosque, mar y museo nuevo que se nos aparecía en cada ciudad.

Aquel viaje empezó en mayo y terminó en agosto; me dejó el año cortado por la mitad y no estudié ni trabajé, pero fue uno de los más fructíferos de toda mi vida: conocí las ciudades más lindas del mundo, aprendí a comer spaghetti con dos cubiertos, a tomar café a la turca y a bailar la danza del vientre, me bañé en la Gruta Azul y en el Mar Muerto, fui a una corrida de toros y recibí la bendición del Santo Padre. Pero además comencé a conocerme a mí misma. Menuda tarea que todavía no se termina…

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Ingresa tu email y recibe las notas de Mujer de 60 :

¿Cuántas estrellas le pondrías a esta nota?

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 Promedio de votos: 5,00 de 5)
Loading...